No. No somos hombres y mujeres orquesta. Ni podemos ni sabemos hacerlo todo. Sí que es cierto que quienes nos dedicamos a este mundo al final terminamos tocando un poquito todos los palos, pero cada uno tenemos nuestra especialidad y nuestra profesión. En el mundo del marketing, como en cualquier sector, se requieren profesionales específicos para cada una de las tareas. Por eso hoy voy a contarte, en rasgos generales, quién hace qué. Voy a presentarte algunas de las profesiones digitales relacionadas con el marketing de contenidos.

Por experiencia tengo que decirte que en muchas ocasiones los clientes han recurrido a mí para que les resuelva cualquier tema que les surja relacionado con su web. Y cuando digo cualquier tema es cualquier tema. Que si hay que cambiar esta foto, modificar este texto, poner el aviso legal, instalar el certificado SSL, mejorar el posicionamiento, gestionar una entrevista para el blog, decidir los temas sobre los que publicar, preparar una creatividad para Facebook, hacer fotos de los productos, añadir secciones a la web, analizar las visitas a la página…

Me pongo en tu lugar. De repente empiezan a aparecer como de la nada un sinfín de tareas que, cuando decidiste apostar por el marketing digital en tu empresa, no tenías ni idea de que te iba a tocar afrontar. Y ahora de repente te llega un mail que te dice que debes tener tal o cual cosa en tu web y te entra un sudor frío. Ni siquiera sabes de lo que te están hablando, pero lo que sí has captado muy claramente es que tienes un problema y que urge resolverlo. Así que escribes un mail o llamas a tu persona de confianza para que te ayude.

Es comprensible, tú no tienes ni el tiempo ni los conocimientos necesarios para abordar estas cuestiones. Necesitas que alguien te dé soluciones o que te busque al profesional adecuado para que lo haga. A continuación, te presento, a grandes rasgos, algunos de los especialistas con los que más pronto o más tarde, tendrás que tratar en tu andadura por el mundo del marketing online:

Los que hacen la web

DISEÑADOR/A WEB. Esta figura la tienes clara porque es la primera que buscas. Se trata de la persona que te va a crear la página, con sus secciones, menús, formularios y botones de llamada a la acción. Te propondrán los tipos y tamaños de letra más adecuados, los colores, la distribución correcta de los contenidos. Se encargan del aspecto visual de la web. Deberás facilitarle los textos y las fotos que debe incluir en ella.

Hay una serie criterios básicos que estos profesionales tienen en cuenta a la hora diseñar una web, como son la usabilidad, navegabilidad, velocidad de carga, diseño adaptado a móviles… Estos aspectos son de vital importancia para que la página funcione como toca.

 

DESARROLLADOR/A WEB. Desarrollo y diseño de una web no son lo mismo, aunque es bastante habitual que sea la misma persona quien desempeñe ambas tareas, sobre todo cuando hablamos de pequeños proyectos. El desarrollo web se ocupa de todos los aspectos de la página que no se ven cuando navegas, pero que tienen que estar. Dicho de manera más técnica, la arquitectura de la web. Para ello se sirve de los lenguajes de programación. Además se encarga de aplicar todos los protocolos de seguridad para proteger la web de posibles ciberataques. Su formación profesional es mucho más técnica que la del diseñador.

 

Los que se encargan de los contenidos

REDACTOR/A DE CONTENIDOS. Es la persona que va a escribir los textos del blog, con el objetivo de aportar esa información de valor que busca el usuario cuando consulta en los buscadores. Domina a la perfección la ortografía y sintaxis de la lengua. Su escritura se adapta al tono que requiera el texto: formal, informal, técnico, desenfadado… Además conoce las técnicas de redacción orientada a posicionamiento en buscadores. Si no es experto en la materia se documenta convenientemente antes de lanzarse a escribir. Utiliza la información consultada para dar un enfoque diferente al tema, ampliarlo o cuestionarlo. Aporta su estilo personal, su sello. Y esto es lo que lo diferencia del resto.

 

COPYWRITER. Se encarga de la redacción publicitaria, pura y dura. Su misión es escribir para vender. Se encarga de redactar las secciones de la web: la home, quiénes somos, servicios, además de todo el material publicitario, online y offline. Emplea sus conocimientos de neuromarketing y escritura persuasiva y los aplica en sus textos. Su redacción va orientada a convencer al usuario para que realice una acción: rellenar un formulario, suscribirse, contratar, comprar… Las técnicas de copywriting también se utilizan en la redacción de post para blogs y en las publicaciones en redes sociales.

Si bien redactor y copywriter son dos figuras diferentes también es bastante habitual que un mismo profesional de este campo domine ambas disciplinas y las utilice según proceda.

 

Los que crean comunidad alrededor de tu marca

COMMUNITY MANAGER. Es el responsable de velar por la imagen de la empresa en las redes sociales. Conoce cómo funciona cada una de ellas, sabe en cuál interesa estar y para qué, su misión es mantener a la comunidad activa e interactuar con sus seguidores. Monitoriza lo que se dice de la marca en las redes y gestiona las crisis de reputación. Elabora un plan de comunicación expresamente para cada perfil, contacta con influencers, elabora campañas publicitarias, lanza promociones, elabora los post y creatividades para publicar, establece un calendario de publicaciones, mide el impacto de sus acciones. Es una profesión que merece ser valorada como corresponde. No es lo mismo publicar en tu página personal de Facebook que en la fanpage de tu empresa. Ni vale todo ni cualquiera lo puede hacer. Se requieren conocimientos y habilidades. Hablaré de ello más extensamente en un próximo artículo.

 

Los que tratan con el señor Google

SEO. El otro día asistí a una conferencia de marketing donde nos dijeron, medio en broma medio en serio, que todos los que nos dedicábamos a esto deberíamos tener un amigo SEO (acrónimo de Search Engine Optimization). Imagínate la importancia que tiene esta figura. El SEO es el conjunto de técnicas empleadas para posicionar una página en buscadores. Para conseguirlo hay que abordar varios aspectos, como por ejemplo la arquitectura y el diseño de la web, los enlaces externos que apuntan hacia nuestro sitio, el uso de palabras clave en el contenido… La persona especialista en SEO está al día de los cambios en el algoritmo de Google, monitoriza y analiza permanentemente el tráfico que tiene la web. Se pasa el día delante de gráficos y estadísticas, elaborando informes porque, como se dice en su jerga, “lo que no se puede medir no existe”.

 

SEM. Siglas correspondientes a Search Engine Marketing. El experto/a en SEM se dedica también al posicionamiento de la página en buscadores, pero a través de publicidad de pago. Gestiona las campañas de inserción de anuncios en Google y en las redes sociales, contribuye a mejorar las conversiones y el ROI (retorno de la inversión) de la empresa. Te ayudará a invertir de manera óptima en publicidad online.

 

Los que te sacarán de más de un apuro… O te evitarán sufrirlo.

ABOGADO/A. Seguro que en esta figura no habías pensado. Pues sí, también es necesaria. Todas las webs deben cumplir una serie de requisitos legales, recogidos en la LOPD (Ley Orgánica de Protección de Datos) y LSSI (Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y comercio electrónico). Entre ellos deben incluir el aviso legal y la política de cookies. Un abogado especializado en derecho digital te confeccionará estos textos, incluyendo la información necesaria según la actividad de tu empresa. Pero además, sabrá resolver tus dudas y proteger tus intereses respecto a temas como los derechos de autor, uso de fotografías, etc, e intervenir legalmente si fuera necesario.

Esta es una aproximación bastante general a algunas de las profesiones que hoy en día intervienen en el marketing digital.