Esta es una consulta que me hicieron esta semana. Soy consciente de que hay muchas empresas que optan por trabajar su perfil en Facebook en vez de su web. Incluso puede que no tengan web. Consideran que tan sólo con esta red social pueden lograr visibilizarse y atraer clientes. ¿Será esto cierto? En este artículo te voy a explicar mi visión sobre el tema, basada en la propia experiencia. Espero poder ayudarte con ello. Si tú también te preguntas qué elegir, si página web o página de Facebook, sigue leyendo.

 

Lo primero que me gustaría plantearte es: ¿cuál es tu meta? ¿Por qué decidiste iniciar una estrategia de marketing digital en vez de seguir como toda la vida, visitando clientes y poniendo anuncios? ¿Para qué quieres una web? ¿Y una página de Facebook?

La respuesta es sencilla: el consumidor actual consulta Internet para informarse antes de adquirir un producto o servicio. Entra en los foros, en la página web de la empresa, consulta las opiniones vertidas sobre ella en las redes sociales, compara entre varias marcas… Así que no hay duda, si no estás ahí estás perdiendo clientes. Así de claro. O te adaptas al entorno u otros se llevarán tu porción del pastel.

Eso sí, los resultados no llegan de la noche a la mañana. Poner en marcha una estrategia de marketing digital requiere tiempo y dedicación. Depende de cómo la gestiones te acercarás más o menos a tus objetivos.

 

¿Cómo puedes dinamizar tu página web y qué conseguirás con ello?

 

La página web es tu casa, tu centro de operaciones. Es tu herramienta para decir quién eres, qué haces y cuál es tu elemento diferenciador de la competencia. Desde tu página web cualquier usuario, desde cualquier lugar del mundo, puede conocerte y contactar contigo.  Pero claro, si te limitas a colocar una serie de secciones fijas y no la actualizas con frecuencia va a resultar muy difícil que consigas darle visibilidad y tráfico.

Es como si tienes una tienda y nunca cambias el escaparate. O como si tienes un restaurante y todos los días ofreces el mismo menú. Por mucho que le guste a tus clientes, al final se acabarán aburriendo y dejarán de visitarte. Y perderás la posibilidad no sólo de seguir vendiéndoles, sino de que estos te recomienden a otros.

 

alt="¿mejor una web o una página de Facebook?"

 

 

¿Cómo se consigue dinamizar la web, darle movimiento? A través de la creación de contenidos,  y aquí la pieza clave es el blog. Es la herramienta que te va a permitir actualizar la web con frecuencia. Ahora no voy a explicarte de qué tipo de cosas puedes hablar en tu blog, porque esto es motivo de otro post, sino de los beneficios que puedes obtener, y que yo he podido comprobar con la práctica. Fíjate:

 

Visitas a tu web. Cada vez que publiques un nuevo artículo comprobarás que tienes un aumento en el tráfico a tu página. Y si publicas con cierta periodicidad (yo te recomiendo una vez por semana) verás cómo dicho tráfico se va incrementando cada vez más. Pero recalco, ha de ser contenido de valor, que aporte algo al usuario.

Posicionamiento en buscadores.  Aparecer en la primera página de Google al teclear el nombre de tu empresa, o del producto que vendes, no es algo que se consigue por el mero hecho de tener una web. Hay que trabajarlo. ¿Y cómo se trabaja esto desde la perspectiva de los contenidos? Utilizando palabras clave y publicando con frecuencia. Para eso tendrás que saber qué palabras clave definen tu negocio, es decir aquellas por la que quieres que te encuentren en Internet.

Reputación online. Alguien lee tu artículo, le gusta y decide enviarte un comentario para decírtelo, o para aportar algo nuevo, o para hacerte una consulta. Cuídalos y respóndelos. Esto te va a acercar a tus clientes, te va a ayudar a labrarte una reputación online y a convertirte en referente en tu sector, dándole así un impulso a tus ventas. Paralelamente, los comentarios también contribuyen a subir el posicionamiento en buscadores y por tanto, darte más visibilidad.

Difusión en redes sociales. La gente que lea tus artículos los compartirá en sus redes sociales, multiplicando así las opciones de que te conozcan nuevos usuarios y se interesen por tus servicios.

Suscriptores. Una parte de tus lectores quedará enganchada a tus contenidos, porque le gustan, porque les das la información que necesitan y porque quieren seguir de cerca la actividad que realizas. Entonces te dejan sus datos para que se los envíes directamente a su mail cada vez que publiques.

¿Y en qué se traduce todo esto? En que te van a llegar clientes a través del formulario de contacto de tu página. Te contactarán para solicitar tus servicios, sin que tú hayas tenido que salir a buscarlos. Ellos te han encontrado, les has interesado y te han comprado.

Todo esto no son teorías, te lo aseguro. Yo misma he podido comprobarlo con mi trabajo.

La información es  poder

 

alt="¿Mejor una web o una página de Facebook?"

 

Pero hay algo más: puedes tener el control de quiénes son tus visitantes, qué les interesa y cómo vas creciendo. Con herramientas de medición como Google Analytics puedes acceder a datos de gran valor como:

  • ¿Cuántas visitas he tenido este mes? ¿Y el mes pasado? ¿Cuál ha sido mi crecimiento desde que empecé?
  • ¿Desde dónde me llegan las visitas: Google, redes sociales, tráfico directo, enlaces de otras webs?
  • ¿Qué porcentaje de mis visitantes son nuevos y cuáles repiten?
  • ¿De qué lugares del mundo me visitan (país, ciudad, pueblo…)?
  • ¿Cuáles son las edades y el sexo de mis visitantes? ¿Y sus intereses?
  • ¿Cuáles son las páginas de mi web  más visitadas? ¿Y los artículos más consultados?
  • ¿Qué porcentaje de mis visitantes ha contactado conmigo a través del formulario de mi web?

 

¿Y entonces para qué me sirve el Facebook?

 

alt="¿Mejor una web o una página de Facebook?"

 

Facebook es una herramienta potentísima para difundir los contenidos de tu web y crear interacción con tus seguidores. En ningún caso es un sustituto de la web, sino, por decirlo así, su portavoz. Es tu canal de atención al cliente online. ¿Qué puedes conseguir gracias a esta red social? Esto te lo cuento también tras haberlo verificado con mi experiencia.

Al compartir los contenidos de tu web en Facebook vas a ayudar a su difusión y lograr que lleguen a un mayor número de personas. Si al propio alcance de la web, gracias a las técnicas de posicionamiento en buscadores, agregas el que puedes conseguir con esta red social multiplicas las posibilidades de que te conozcan.

Pero no sólo se trata de difundir los contenidos de la web. Facebook tiene una función primordial, que es la interacción con tu público. A través de los me gusta, los contenidos compartidos y los comentarios que te dejan puedes valorar cuál es la imagen que tienen de tu marca. Puedes monitorizar la percepción que tienen de ti tus usuarios. Si tu página no tiene interacciones algo está fallando.

Facebook también es una vía de comunicación directa con tus clientes. En cualquier momento pueden hacerte una consulta, un comentario, o una crítica, ¡ojo! Y has de saber responder a todas estas situaciones.

Acércate a tus seguidores, dialoga con ellos, emociónales, hazles reír, infórmales de tus novedades, invítales a participar, responde a sus dudas y a sus críticas. Tendrás una comunidad fiel que, no sólo te seguirá, sino te recomendará.

 

 ¿Por qué restar si puedes sumar?

 

Como conclusión te diré que  la web y las redes sociales no son elementos excluyentes, sino complementarios. Que ambas se necesitan y ambas, si las trabajas correctamente, pueden ayudarte mucho a atraer clientes a tu negocio y fidelizarlos. ¿Puedes funcionar únicamente con una u otra? Sí, pero no vas a lograr los mismos resultados.

En próximos artículos te hablaré de cómo trabajar adecuadamente tu blog y tus redes sociales: cómo definir las  palabras clave de tu negocio, de qué  temas hablar en tu blog, qué son las interacciones y cómo lograr más, qué es el alcance orgánico y de pago y para qué sirve, cómo interpretar los datos de Analytics…

¿Por cuál de ellos te gustaría que comenzara? Dímelo dejando tu comentario aquí debajo, será estupendo poder ayudarte.

¡Nos vemos en el próximo post!