El marketing de contenidos es sólo un apartado dentro del marketing online. Vendría a ser el paso uno de todo el proceso. Mi objetivo con este post es explicarte a ti, que quieres empezar a trabajarlo pero que desconoces absolutamente el tema y no sabes por dónde empezar, en qué consiste. Vamos allá.

A ver si esta situación te resulta familiar. Tienes tu negocio, eres consciente de la importancia que tiene Internet hoy día para captar clientes. En realidad tampoco terminas de saber muy bien por qué, pero todo el mundo está en Internet y te han dicho que es el futuro. Por eso decidiste hacerte una página web, hace ya un par de años. Una web en la que hablas de los servicios que prestas, muestras algunas fotos de tu negocio y facilitas tus datos de contacto. Y ahí está, te confías en que estás haciendo lo correcto y dejas que ella sola haga su trabajo.

Sucede que no tienes ninguna información sobre los resultados que estás obteniendo gracias a tu página. No parece que esté siendo la panacea que te dijeron. También tienes una cuenta en Facebook, y ahí sí que tienes una gran actividad, subes un montón de fotos, frases chulas, tus promociones y ofertas… porque también en su día alguien te dijo que tenías que estar en las redes sociales, sí o sí. Ya ha pasado un tiempito y tampoco ves que la cosa se mueva mucho. ¿Qué está pasando?

Léeme con atención: estar en Internet porque sí no sirve de nada. No vale con estar, hace falta tener una estrategia de marketing online, saber qué quieres conseguir, cuál es tu público potencial, conseguir que este te encuentre. Y cuando te haya encontrado, encantarle, cautivarle de tal forma que decida que eres tú y sólo tú la persona que puede darle lo que busca. Y ya lo tienes. Lo has conquistado. De forma natural, sin avasallarle con las técnicas de marketing tradicional: llamadas, visitas a puerta fría, folletos, correos basura… ¿Cómo? Utilizando el marketing de contenidos.

¿Para qué sirve el marketing de contenidos?

El marketing de contenidos está incluido dentro del llamado marketing de atracción (o dicho en inglés, inbound marketing). Su objetivo es lograr captar a tus clientes potenciales de forma no intrusiva, a diferencia de lo que hacía la publicidad tradicional. Ese tipo de estrategias han quedado atrás, por dos motivos:

  • Porque en muchos casos hay que realizar una inversión muy grande para lograr unos resultados muy pequeños.
  • Porque, y esta es la más importante, los hábitos de consumo han cambiado. Ahora el consumidor utiliza Internet para informarse de todo lo que necesita saber antes de adquirir un producto o servicio, acude a los blogs, a los foros de opinión, lee comparativas… En definitiva, busca respuestas en la red.

El marketing de contenidos se encarga de facilitar toda esa información de valor que da respuesta a los deseos y necesidades de los usuarios.

¿Cómo empezar a trabajar el marketing de contenidos?

Los primeros pasos para iniciar una estrategia de marketing de contenidos en tu empresa o negocio son los siguientes:

Definir quién es tu cliente ideal. No vale decir que tu cliente potencial es todo el mundo, porque no es así. Poniendo un ejemplo bastante simple, si vendes hamburguesas de buey los vegetarianos no son tu público. Así que no tires a todo lo que se menea porque estás perdiendo tiempo, energías y dinero.

De tu cliente ideal necesitas saber cuál es su estilo de vida, qué cosas le interesan, qué temas le preocupan, cómo utiliza Internet y las redes sociales, cuál es su nivel adquisitivo, qué preguntas se hace cuando se plantea adquirir el producto que tú ofreces. Hay que realizar un trabajo de investigación previo y crear su perfil. Sólo conociéndolo sabrás ofrecerle los contenidos que respondan a sus deseos y expectativas. Los que resuelvan su necesidad.

 

Que tu web tenga un diseño atractivo y optimizado para los motores de búsqueda. Secciones bien definidas, facilidad de navegación, imágenes de calidad, tamaño de letra legible, velocidad de carga… Es tu escaparate online, cuídalo. Y ten en cuenta que tiene que estar adaptada para verse en el teléfono móvil, porque lo más seguro es que la mayoría de tus visitas lleguen desde estos dispositivos. Un mal diseño o una mala arquitectura de tu página puede hacerte perder muchos clientes, por muy bueno que sea tu producto.

 

Elegir las palabras clave que atraigan tráfico cualificado. Entendiendo tráfico cualificado por tu cliente potencial. Aquí también es necesario un trabajo previo de investigación. Hay que descubrir cuáles son las tendencias de búsqueda en Internet relacionadas con tu producto o servicio. ¿Qué es lo que preguntan los usuarios en Google cuando buscan información relacionada con tu sector? ¿Con qué palabras deseas tú posicionarte?

 

Estudia a tu competencia. Analiza cuáles son las palabras clave que le están llevando tráfico a su página, las que la están posicionando. Y cuando lo sepas puedes o imitarla o cubrir el vacío que aquella está dejando con respecto a los contenidos. Puedes seguir sus pasos u ofrecer una alternativa.

 

 

Establecer un plan de contenidos y calendario editorial. Ya conoces a tu cliente potencial y cuál es el problema que tú le puedes resolver. Sabes bajo qué palabras clave puedes atraerlo y ya tienes una web bien diseñada, un escaparate impecable para tu producto. Ha llegado el momento de planificar los contenidos. Toca escoger los temas y los formatos en los que vas a ofrecerlos: un blog, videotutoriales, podcasts, guías de uso, comparativas de productos, boletines de noticias, entrevistas, seminarios, cursos… Una vez lo tengas, decide con qué periodicidad los vas a publicar y elabora un calendario editorial por escrito.

 

Elaborar un plan de difusión de contenidos. Aquí entran en juego las redes sociales. Pero, ¿qué redes? Tendrás que saber en cuáles te interesa estar, en cuáles se mueve tu público. Es preferible que empieces trabajando una o dos y lo hagas bien y poco a poco vayas ampliando. Las redes sociales sirven para difundir tus contenidos, crear una comunidad en torno a tu producto o servicio e interactuar con tus consumidores. Hay que cuidarlas mucho porque tu reputación está en juego. De esto hablaré en próximas entradas del blog.

 

Analizar resultados. Una vez pongas en marcha todo este proceso tendrás que revisar periódicamente qué resultados te está generando: visitas a la página, número de suscriptores, perfil de los visitantes, temas que funcionan, temas que no. Esto te dará la pista para saber si vas por buen camino o si tienes que realizar modificaciones. Porque, como decimos en este sector, “lo que no se puede medir no existe”.

 

En definitiva, con el marketing de contenidos conseguirás atraer visitas cualificadas, que luego trabajarás convenientemente para conseguir convertirlas en clientes. ¿Cómo? A través de suscripciones a tu web, utilizando el email marketing y lanzando campañas específicas para ellos. Pero de eso te hablaré otro día.